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Denzel Washington regresa para proveer un poco más de justicia en The Equalizer 2.

En la secuela del filme del 2014, Robert McCall (Denzel Washington), sigue ayudando a personas desconocidas en sus respectivos problemas, manteniendo un perfil bajo. Sin embargo, una tormenta se avecina de forma literal y metafóricamente cuando Susan Plummer, su mejor amiga, es asesinada mientras investigaba un asesinato.  

Ahora, en busca de venganza, McCall debe enfrentarse a un equipo de asesinos altamente entrenados que no se detendrán ante nada para destruirlo.

No hay duda que esta es una película que va entretener a muchas personas por lo carisma del personaje de Denzel. Este lidera fácilmente muchas de las escenas, al poner a su audiencia sonreír con sus chiste, temblar del miedo como en Training Day o simplemente aplaudir en otras ocasiones cuando reparte justicia. 

Junto a Washington se encuentra Melissa Leo y Bill Pullman, quienes hacen su regreso. En esta ocasión, también tenemos a Pedro Pascal, Aston Sanders, Jonathan Scarfe, Sakina Jaffrey y Orson Bean.

La química entre Denzel y Leo es impresionante, ya que hacen que la relación amistosa de sus personajes se sienta real, lo que le da un peso emocional cuando la trama inicia como tal.

Una de las cosas realmente entretenida son sus escenas de acción debido a que no son excesiva y se sienten el impacto inmediato en ellas.

Lo único decepcionante que cuenta esta oferta veraniega es su trama, cual podría considerarse “clichosa” y en ocasiones hasta aburrida. La revelación de la figura antagonista y sus motivos para hacer lo que hizo son bastante decepcionante. Pero toda la acción en la tercera parte, hace que nos olvidemos por completo por la trama por cuán absurda es, especialmente luego de haber pasado por el huracán Maria.  

The Equalizer 2 es entretenido y violenta. Sin embargo, la carisma de Denzel Washington, te hace olvidar por completo cuán clichosa, y en ocasiones aburrida, se siente el filme. Será intrigante si podríamos ver una tercera parte, ya que es algo que Washington y el director de este proyecto, Antoine Fuqua, no han realizado en su ilustre carrera.